Alma Guillermoprieto recibe “Premio Princesa de Asturias 2018”

Alma Guillermoprieto recibe “Premio Princesa de Asturias 2018”

Por: Anaraceli Alvarado

 

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Alma Guillermoprieto, recibió el “Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2018”, el jurado calificó a la periodista, como la mujer que: “Representa los mejores valores del periodismo, en la sociedad contemporánea con una escritura clara, rotunda y comprometida”.

 

Alma Guillermoprieto, nació en la Ciudad de México, en 1949, se encontró con el periodismo en medio de una revolución. Hace justo 40 años, era una exbailarina profesional que vivía en Nueva York, y trabajaba como traductora simultánea. El sandinismo acababa de entrar en erupción y decidió viajar a Nicaragua. “No tenía como financiarme el viaje, así que conseguí que un reportero británico me contratara como traductora. Me intención era solo ir a ver, pero al día siguiente me llamaron de “The Guardian”, para pedirme una nota. Así, por accidente, llegué al periodismo y ya no he parado”.

 

“La lectura, una forma de mantener la esperanza”  Alma Guillermoprieto

 

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Alma Guillermoprieto, dice que es una escritora maliciosa, irónica y compinche de los lectores. Con este galardón, Alma Guillermoprieto se convierte en la tercera mujer que consigue el “Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2018”.

 

“La lectura es un espacio de silencio en el que puedes entender lentamente. (Además) La lectura es una forma de mantener la esperanza”, dijo Alma Guillermoprieto, ganadora del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2018, durante el conversatorio que dio en la UNAM.

 

Durante el evento, que se llevó a cabo ayer en la Sala Carlos Chávez, del Centro Cultural Universitario, Alma Guillermoprieto (1949) hizo un recorrido de su trayectoria a través de su trabajo periodístico, como bailarina y escritora.

 

En el conversatorio, la autora de El año en que no fuimos felicesAl pie de un volcán te escribo “Los Placeres y los días”, por mencionar algunos, estuvo acompañada por Rosa Beltrán, titular de la Dirección de Literatura de la UNAM, quien la presentó como una periodista que, “si no fuera por sus crónicas, el mundo anglosajón no habría sabido cómo son los países, que nos constituyen como continente, pero nosotros no habríamos sabido tampoco, cómo hemos evolucionado, y en qué aspectos seguimos siendo los mismos”.

 

Alma Estela Guillermo Prieto, comenzó su carrera periodística, cuando fungió como corresponsal en Nicaragua, para el diario británico “The Guardian”, en El Salvador para el “The Washington Post”, y más tarde en “Newsweek y The New Yorker, publicaciones en donde ha dado a conocer a Latinoamérica, a través de sucesos desoladores, ambientes de pobreza, “pero también el aspecto de la esperanza que parece no morir nunca y el humor”, dijo Rosa Beltrán.

 

“Los accidentes han gobernado mi vida. Mi primera crónica fue salir y hacer lo que hacemos, salir a escuchar, oler, ver, tocar, cansarnos y escribir todo eso, para que los lectores puedan, a través de ti, oler, sentir y escuchar lo mismo que viste” dice la Premio Princesa de Asturias.

 

Guillermoprieto recordó algunas de sus estancias como periodista en Brasil, Nicaragua, Perú y El Salvador, en donde elaboró ensayos, reportajes o crónicas, siempre con la idea de que “cada reportaje es una manera de conocer al mundo”, además de reforzar la idea de la relación de los gobiernos y la televisión, a través de sucesos como el surgimiento y detención posterior de Abimael Guzmán, líder la secta peruana Sendero Luminoso.

 

Con respecto a las sectas, Alma Guillermoprieto recordó su estancia en Brasil, mismas que se han incrementado en cantidad, pero en dicho país, también vio la importancia de una telenovela, todo a partir de un género periodístico en particular: La crónica.

 

“La importancia de la crónica, es que te da la necesidad de que vayas digiriendo la información, pensando, criticando, opinando, cosa que la imagen transmitida no necesariamente o muy pocos veces te da. Lo que percibes con el ojo es con lo que te quedas, ése es uno de los grandes peligros de la cultura televisiva de toda América Latina”.

 

Entre los sucesos que ha reportado la periodista, se encuentran el del brasileño Fernando Collor de Mello, primer mandatario latinoamericano, destituido por corrupción, en diciembre de 1992, por lo que recomendó

 

“Uno siempre tiene que estar atento, ¿cuál es el fragmento de mundo?, no cuál es la nota, sino ¿cuál es el fragmento de universo que me toca ver? si vas buscando la nota ya estás perdido”.

 

Antes de consagrarse como periodista, Alma Guillermoprieto estudió danza, disciplina en la que pudo constatar que era un mundo que por un lado “estaba bajo ataque, los bailarines hombres bajo ataque constante por su sexualidad, estaba aún fresca la época de los campos de concentración de los homosexuales, el arte siempre como una actividad siempre bajo sospecha, eso fue tremendo, pero al mismo tiempo una experiencia de colectividad, solidaridad, euforia”.

 

Luego de haber vivido diferentes momentos en diferentes países, la escritora indicó que actualmente, “estamos viviendo un fenómeno en ‘América Latina’, y el mundo que es el de la rabia, este momento del capitalismo, me parece particularmente difícil, la rabia que provoca el consumismo, es que nunca tienes suficiente, y si eres pobre y marginado, nunca tienes nada. Esa rabia, Trump –por ejemplo– la ha canalizado de una manera extraordinaria. Políticos hoy día que encarnan la rabia, son los que tendrán éxito”.

 

Alma Guillermoprieto dejó en claro, que sólo se dedica a reportear, característica que su trayectoria, lo demuestra con textos que han sido principalmente en periódicos internacionales, de habla inglesa, aunque eso es algo que lamenta, pues su humor no ha podido ser traducido del todo:

 

“Soy una escritora maliciosa, irónica, compinche de los lectores, burlona, pero chistosa, algo que no se refleja en las traducciones, lamentablemente, no por falta de empeño de los traductores, sino porque es difícil transitar de la ironía y el humor al chiste”.

 

Guillermoprieto se confesó como una reportera que hace su trabajo sola, para no “refugiarse con personas que vienen del mundo, para sentirme obligada a no tener refugio”, además de haber sentido miedo y ser víctima de discriminación:

 

“Sí he tenido miedo, pero pesa más la curiosidad. Me pasé años diciendo que no había sufrido discriminación pero no es cierto, por ser mujer, rarísima vez tengo la posibilidad de entrevistar a un ministro, sobre todo en México, nunca me ha dado entrevistas un secretario de Estado y me he cansado de pedir, hasta que me cansé y ya no pido”, concluyó.

 

“La prensa es la artillería de la libertad”

Hans Dietrich Genscher

 

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Desde hace cinco años, vive en Bogotá. Así —“saltando de liana en liana”, de ‘The Guardian’ al ‘Washington Post’ al ‘The New Yorker’; de Nicaragua a El Salvador a Colombia— ha logrado llevar una carrera de cuatro décadas, galardonada con el “Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2018”.

 

Es la tercera mujer en recibir este Galardón, de Fama Internacional, en sus 38 ediciones, después de que la fotógrafa Annie Leibovitz, lo obtuviese en 2013 y la filósofa María Zambrano, en 1981.

 

El jurado reconoce su larga “trayectoria profesional, y su profundo conocimiento, de la compleja realidad de Iberoamérica”, comunicada a través de una escritura “clara, rotunda y comprometida, que representa los mejores valores del periodismo en la sociedad contemporánea”, y con la que ha sabido tender “puentes en todo el continente americano”.

 

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Alma Guillermoprieto, interpreta el galardón como “un reconocimiento a la necesidad del oficio”, en un momento en que “el periodismo atraviesa un momento muy interesante: persisten las causas de que nos sintamos pesimistas, que también hay razones para el optimismo, gracias a las generaciones más jóvenes y usuarias de internet”. El oficio, “va a sobrevivir”.

 

Sin formación académica, —“nunca estudié ninguna carrera, y mucho menos la de periodismo”— su escuela fueron las mejores cabeceras anglosajonas. “A mí me tocó traducir una cultura a otra, y este esfuerzo me obligó a ser clara, a asegurarme que lo que escribía se entendía”.

 

Ese estilo preciso, riguroso y aséptico, lo aprendió del “maravilloso equipo de editores de The New Yorker o de la sección de verificación de datos de The Washigton Post”, de la que fue redactora de plantilla.

 

También ha colaborado con textos en español para: “EL PAÍS”, la revista mexicana “Nexos” y la colombiana “Gatopardo”, además de publicar un puñado de libros de crónicas esenciales, en la tradición moderna, del periodismo latinoamericano. La Habana en un espejo, su última obra, es: “el recuerdo de cuando fui allá, a enseñar danza moderna, con apenas 20 años, y entré en ese torbellino llamado Revolución, que me cambió para siempre, aún no sé si para bien o para mal”.

 

En Al pie del volcán te escribo, una selección de textos de 1995, explicó así su trabajo: “si bien estos artículos fueron hechos para tratar de explicar, ‘América Latina’ a los que nos ven desde afuera, no fueron escritos por alguien que está de paso.

 

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Vivo aquí, y rara vez -y con pésimos resultados- he escrito sobre otra cosa que sea América Latina, porque si bien hay otras cosas que me apasionan, no hay nada más que me pertenezca”.

 

Su mirada panamericana fue también reconocida en 2017, con la concesión del “Premio Ortega y Gasset” a toda su trayectoria. El jurado destacó, su capacidad para hacer un periodismo de alcance Internacional, “con el que ha sabido transmitir las complejidades, de la realidad latinoamericana en general, y de su país en particular”.

 

Desde 1995 es un miembro de la “Fundación para el Nuevo periodismo”, fundada por ‘García Márquez’. Colombia es por ahora, su última residencia. En enero publicó en “National Geographic”, un reportaje sobre el proceso de Paz, firmado entre el Gobierno Juan Manuel Santos y las FARC. “Quiero hacer un libro, pero voy a esperar a que pasen las elecciones, a que las cosas se asienten un poco más”.

Publicado el 24 de mayo, 2018 | Por | Sin Comentarios | En la categoría Difusion Publicaciones Recientes Teatro Teatro contemporáneo | Con las siguientes etiquetas Etiquetas:

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