“La Nostalgia de las Pequeñas Cosas” Foro ‘A Poco No’

“La Nostalgia de las Pequeñas Cosas” Foro ‘A Poco No’

Por: Anaraceli Alvarado                

 

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Esta obra me hizo sentir ‘Nostalgia por el Teatro’, que por antonomasia es ‘lúdico’, cosa que ningún espectador pudo ver, menos percibir con los sentidos, como suele percibirse el Teatro. Desgraciadamente el autor Ángel Luna, se engolosinó con su creación escrita de “narraturgia” y no supo darle juego al escenificarla, (como pudo haberlo hecho), quizá por falta de preparación en el oficio de ‘dirección’ o falta de creatividad.

 

‘Un texto de gran profundidad’, recitado por los cuatro actores, como si se tratara de decir cada palabra memorizada, sin transmitir sentimientos, emociones y menos ‘credibilidad’.

 

La tarea del Crítico de Artes Escénicas, y específicamente del Crítico Teatral, es una de las más difíciles, porque para lograr juicios de existencia y de valor, se requiere de preparación y actualización en las diferentes disciplinas que convergen en una ‘puesta en escena’: dramaturgia, escenografía, luminotecnia, vestuario, maquillaje, sonoridad, musicalización, proyecciones, multimedia y glosario e identificación de cada uno de los componentes de las técnicas de actuación.  

 

El Teatro, se caracteriza por ser ‘un trabajo de equipo’, todos colaboran con su histrionismo, para la creación de la obra teatral, que culmina con la ‘puesta en escena’, en la que debe estar presente no sólo las palabras del texto dramático, sino la creación de la psicología del personaje, que a cada actor y actriz, le encomiendan y poner en juego su creatividad.

 

“El teatro es la vida sobre el escenario, es la revelación ‘viva’ entre el espectador y el actor”

Luis de Tavira Noriega

 

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El teatro que no ‘proyecta’ ni ‘transmite’, no se conecta con los espectadores, sólo vean en esta imagen la cara y actitud del ‘respetable público’, sin palabras lo dicen todo, no interesa.

 

El no contar con elementos escenográficos, requiere de mayor capacidad actoral, para llenar el espacio escénico, sobre todo cuando se propone el ‘escenario arena’, donde el público rodea por los cuatro lados el espacio, para la representación.

 

Si el teatro es un acontecimiento ontológico, en la ‘poíesis’ y en la expectación, tiene prioridad la función ontológica, el poner un mundo o varios mundos a ‘vivir’, contemplar esos mundos, cocrearlos, por sobre las funciones comunicativas, generadora de sentidos y simbolizadora.

 

El teatro es algo que pasa en los cuerpos, el tiempo y el espacio del convivio, existe como fenómeno de la cultura viviente, en tanto sucede y deja de existir cuando no acontece.

 

El actor se transforma en un productor de un pensamiento único, sobre la singularidad del actuar, con su capacidad de transmitir sentimientos y emociones, a través del lenguaje, tono de voz, volumen, dicción, expresión facial, corporal y sobre todo la intención de cada frase, que significa el subtexto.

 

“La diferencia esencial entre emociones y razón, es que la emoción lleva a la acción mientras que la razón lleva a conclusiones”

Donald Calne

 

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Conforman el elenco: Andrés Torres Orozco, Xóchitl Galindres, Florencia Ríos y Aldo Barhego, que considero les faltó directriz, porque se dedicaron a cambiar de posición las bancas, pararse, sentarse, mover cajas de cartón con arroz, para dar el sonido del oleaje del mar, hablaron, hablaron sin dar sentido ni emoción a las palabras, menos se la creyeron.

 

Asistí dos veces a ver la función, en nada cambió, porque no evolucionó de una semana a otra, ni como expresión facial, corporal, como si no hubieran hecho su trabajo personal en la ‘puesta en escena que evoluciona’, mejora y debe fluir mejor.

 

La luminotecnia de Roberto Paredes, parecía de feria; vestuario infantil colorido de Laura Álvarez Zanollo; música de Ángel Luna; dispositivo escénico Emilio Narváez y Difusión y Relaciones Públicas de la experimentada Sandra Narváez.

 

El equipo de producción puede ser el mejor, eficiente, creativo y propositivo, pero el responsable del trabajo final, es el director, en este caso especial, el texto es muy interesante y profundo, es una lástima el haberlo desaprovechado, porque es muy claro que al autor le falta preparación de director, creatividad y oficio, se gana con el tiempo. Vean “Orégano”.

Publicado el 12 de septiembre, 2016 | Por | Sin Comentarios | En la categoría Difusion Publicaciones Recientes Teatro Teatro contemporáneo | Con las siguientes etiquetas Etiquetas:

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