TEATRO EN CORTO CON: “MARTINA Y SUS MUERTOS”

TEATRO EN CORTO CON: “MARTINA Y SUS MUERTOS”

 

Por: Serner Mexica

 

martina_1

“Todo espacio vital es espacio teatral”, Héctor Azar

 

Otra vez la lluvia. Otra vez el agua. Es verano y el calor en las calles se evapora por las tardes. Hay mucho tráfico y es quincena, y todos enloquecen por volver a sus respectivas cuevas.

 

martina_2

Sin embargo, no todos buscan el refugio o los antifaces de su reflejo, hay quienes buscan la realidad frente a ellos mismos, el teatro, como camino de comprensión de uno mismo en el espejo.

 

Así comenzó todo.

 

Llegué a Teatro en Corto, experiencia íntima dentro del escenario. Era mi primera vez y estaba ansioso, esperando que dieran las ocho para ver la obra Martina y sus muertos de Elizabetha Gómez y Dirección de Marco Aurelio Nava Esquivel.  

 

Uno entra a la recámara hasta la tercera llamada.

 

Estamos en una habitación, la habitación de Martina, y Martina habla en la máquina de escribir, y escribe. ¿Qué escribe? Sobre el hombre que duerme en el suelo.

 

         —Hola —le pregunta él y le cierra el ojo—. ¿Qué haces?

         —Escribiendo nuestra historia.

 

Y más allá del papel. Todo lo que hay en la recámara de Martina corresponde a su pasado registrado, sus recuerdos documentados y posesiones inspiradas en su abuela, quien murió masturbándose. ¿Qué hay en los frasquitos? Recuerdos, historias, experiencias. Buenas y malas, dulces y saladas, depende la constante y las variables de cada alma recolectada. La obsesión de Martina por el pasado y su relación con el olvido de los muertos.

 

—Porque todos los muertos son olvidados

 

Menos los artistas, mártires o villanos. Los villanos y el rencor que no permite la superación del pasado. El rencor, en sí mismo, reside en la resistencia del olvido. Ella se funde en este diagrama y pretende la trascendencia con la muerte. Sin embargo, no busca su muerte, sino la leyenda de sus muertes. Que alguien escriba Martina y sus muertos.

 

         Y es Martina misma.

 

Él propone unos mezcales y en tres días tienen sexo por todas partes. ¿Fin? No. Horas después ella se levanta agotada, liberada y saciada. Inspirada, y se pone a escribir.

 

Su leyenda.

 

Él despierta crudo, jaqueca y físicas dolencias.

 

—¿Martina? —la llama pero ella no hace caso—. Me dejaste seco —pero ella no contesta y sigue escribiendo—. ¡Apenas tengo tiempo de llegar al aeropuerto!

 

Estuvo con ella sin conocer México, o bien, conociéndolo en su mejor momento. Porque ella es México y su sexo. Su sexo como la trampa de una planta y muertos los insectos.

 

La hora del té.

 

Ella busca la inmortalidad a través de la mortandad. ¿Podrá lograrlo?

         —Aquí escribo todo, cómo nos conocimos y enamoramos.

 

         El semen y la menta, la muerte sobre la muerte y hablar de la muerte para trascenderla, dominarla y jugar con ella aceleradamente. Y la memoria tras su acaecimiento.

 

         —Yo soy Martina y (también) sus muertos.

 

¿Y quiénes son los muertos? Los villanos, aquellos que el rencor no deja olvidarlos. El relato sobre ellos, sus movimientos, características y pensamientos, la voz en primera persona como la última voz de Martina y los lamentos de sus muertos. El control sobre el pasado y el futuro sometido por aquellos.

 

Porque Martina es, y sólo es, a través de sus muertos.

 

*                      *                                             *

 

Martina y sus muertos se presenta en Teatro en Corto (Yosemite 40, colonia Nápoles) junto con otras muchas obras cortas (15 minutos), en un mismo lugar, cada media hora.

 

https://twitter.com/teatroencorto

Publicado el 4 de julio, 2015 | Por | Sin Comentarios | En la categoría Difusion Publicaciones Recientes Teatro Teatro contemporáneo | Con las siguientes etiquetas

Deja un comentario

*

Diseño web
Ak Diseño / 2017